jueves, 17 de abril de 2008

Evocación en el Corte Inglés (Anaïs Nin)


Esta tarde me he encontrado con Jabuguita en el Corte Inglés, hemos estado haciendo algo de compra en hipercor, hemos hablado sobre hombreeeees, jajjajajaj, bueno o algo parecido, y al llegar a casa he buscado un libro de hace mil años, y ahí va uno fragmento:

"Hay cosas que, cuando las lees, te hacen comprender que no has vivido en absoluto, que no has sentido ni experimentado nada hasta el momento. Ahora veo que la mayor parte de las cosas que me han sucedido eran de carácter clínico, anatómico. Había unos sexos que se tocaban, se confundían, pero sin chispa, sin furia sin sensaciones. ¿Cómo puedo alcanzar el placer? ¿Cómo puedo empezar a sentir, a sentir? Quiero enamorarme de tal forma, que la mera visión de un hombre, incluso a una manzana de distancia, me conmueva y me penetre, me debilite y me
haga temblar, aflojarme y derretirme entre las piernas. Así es como quiero yo enamorarme; tan fuerte que el simple hecho de pensar en el amado me produzca un orgasmo".

Y ahora con vuestro permiso e incluso sin él, voy a seguir emborrachándome.

Kisses y muchos

11 comentarios:

Jabuga dijo...

Ayyyy la cita es perfecta para nuestro estado de ánimo...pero la fotoooooo es para cortarle la libido a cualquiera!!!

P.D.: Chica, si abres botellas...a ver si me invitas eh?

Jabusss mil

Jose Marzo dijo...

Creo que tenemos un lastre, nosotros mismos, que nos creamos ataduras, a veces ficticias y otras reales, y no nos permitimos volar, hacia esa persona a una manzana de distancia (hombre o mujer) o hacia la persona que vemos todos los días y no sabemos ni como se llama, con lo que nos gustaría conocerla.

Leila Sand dijo...

El lastre lo llevamos desde luego que sí, las ataduras son absolutamente reales y encima si alguna vez, sólo alguna, te atreves a abrir las alas siempre habrá alguien dispuesto a cortarlas. Para mí es casi imposible (eh, eh, que falta el casi, jejejeej.

Por cierto tienes buen gusto musical.

Gracias por tu comentario y se bienvenido.

Kisses

Jabuga dijo...

Pero Jose...es un lastre social.
Pienso que no existiría en una proto-sociedad donde todo lo nuevo es intrigante y tienta el descubrimiento. De ahí la famosa expresión "Y tú de quién eres??", forma castiza y llana (también rural, sí) de romper barreras de desconocimiento mutuo. Hoy, aquí, existen las ataduras reales, el lastre social.

Sin embargo si me planteara compartir desayuno con ese desconocido con el coincido a diario y del que desconozco todo...me expondría tanto!!! No sólo a los pensamientos aviesos de los alrededores, sino a mi más tremenda y absoluta decepción. La imaginación fabrica la experiencia definitiva, insuperable. Esa persona desconocida, es para mi, su ímagen, más la expectativa que fabrica mi subconsciente.

Las ataduras fictícias, son las que nosotros mismos fabricamos para protegernos de la decepción. Y son difíciles de romper.

Pero qué bonito sería vivir en la edad de la inocencia, y conocer a quien nos intrigue sin mayor prevención...

Jabusss

Jose Marzo dijo...

Uffff, ¿dónde me he metido yo? Vosotras sois psicólogas, eso del turismo o los campos sembrados es para despistar. Por lo demás, respecto al tema de la 'evocación' en realidad es como un juego el pensar en los desconocidos como alguien a quien se podría conocer y, quien sabe, llevarle el desayuno a la cama una mañana soleada de abril. No todo puede ser el trabajo y las cosas cotidianas. La imaginación, la esperanza y la curiosidad son las que mueven el mundo. El lastre social, Jabuga, es sólo miedo al ridículo.
Leila, gracias por tus palabras sobre mi blog.

Leila Sand dijo...

Jajajajajajja, pues te has metido en un pisito de "solteras", jejejjeje. Que somos buenas chicas, no vayas a asustarte.

Te falta por conocer a nuestra chinche q ultimamente está desaparecida en combate, ella es quien pone la nota de alegría al pisito.

Repito bienvenido!!!!!!

Kisses

Jabuga dijo...

Uy Jose, que no somos psicólogas ni tenemos pretensiones!!
Sobre este tema hemos divagado mucho Leila y yo...y en mi caso puedo decir que el lastre social me trae sin cuidado, pero respeto las ataduras de mi propia imaginación, de mi expectativa, y reconozco que a menudo puede ser para mi mal...

Y yo también me alegro de haber encontrado tu blog :) da para pensar y disfrutar ( y tus enlaces también!!).

Bienvenido a nuestra casa.

Jose Marzo dijo...

Entre teclazo y teclazo de trabajo, teclazo de ocio. En la película Tootsie, Jessica Lange le confiesa a Dustin Hoffman mujer que le gustaría que llegase un hombre, la cogiera 'por derecho' y se la llevara a la cama. En una fiesta, Dustin Hoffman hombre, le dice a la Lange, mujer siempre, que le gustaría llevársela a la cama, así, de sopetón, un desconocido. Ella, por supuesto, le echa el contenido de una copa a la cara (¿o fue una patá en los huevos?).
Quiero decir con ésto que la imaginación y las fantasias son para eso, para contárselo a las amigas -o a nadie- y no para cumplirlas. Culpa nuestra.
Ea

Jabuga dijo...

Jaaaaaaaaaajaj pues eso digo yo!! que me rindo a las ataduras de mi propia imaginación.

Y yo me pregunto...habría sido igual la respuesta de la Lange, si el que se hubiera insinuado hubiera sido Harrison Ford o George Clooney en lugar de Dustin Hoffman????

:) Jabusss

El Ratón Tintero dijo...

Pues sí que da de sí un encuentro en el Corte Inglés, con algo de compra en el hipercor de paso :-)
En cuanto al debate que habéis planteado... me remito al texto citado y personalmente no creo que exista un enamoramiento tan brutal sin dejar de ser irreal.

Jabuga dijo...

Ayyyyy os puedo asegurar que sí existe, pero un sentimiento tan profundo y físico a la vez, en mi opinión (femenina) sólo se puede alcanzar con la persona a la que amas. Para mi sería imposible sentirlo por un desconocido.

Bienvenida a nuestro hogar, Ratón tintero. Nos encantan tus palabras y tus comentarios siempre amables y atinados.

Es un placer teneros a Jose y a ti entre nosotras.

Jabubesos