martes, 14 de abril de 2009

Aquí está tu casa, de lluvia, amor y fuego...

He compartido con ella parte de mi viaje por la vida, y me enteré que se había ido estando también de viaje, y lo primero que sentí fue una tristeza profunda, de esas que hacen que por tu rostro resbalen lágrimas, y que tu corazón se encoja. Lo sentí y lo siento, siento que parte de mi pasado se ha ido con ella, al igual que se van otras muchas cosas y otras muchas personas.

Ahí quedan su canciones, su discreta vida, su mirada perdida, su soledad repleta de abrazos, su poesía y toda esa gente, que como yo, la echará de menos.

Allá donde quiera que estés, espero, que realmente encuentres la estrella que perdiste en tu jardín, que sigas no siendo esa o siendo un caso perdido, que sigas sin vender tu alma, y por encima de todas las cosas que hayas encontrado el sitio que realmente mereces.

Desde el pisito, mi más sincero sentimiento por la pérdida de una de las mejoras cantautoras con las que hemos compartido parte de nosotros mismos, y la estrella que se perdió en tu jardín, desde hace días brilla con la intensidad que sólo las grandes personas merecen.

Lo siento desde lo más profundo mi corazón.

6 comentarios:

Jaime Garcigonzález dijo...

...¿quién no escribió un poema huyendo de a soledad?...

Leila Sand dijo...

Incluso un blog, querido trasto.

Sabes que me alegro de verte.

El Capitán Escarlata dijo...

Amores se van marchando, mi Señora,... triste ley de vida.

Expresiones de remos en el mar varias.

JL

Leila Sand dijo...

Te echo mucho de menos Capi, menos mal que de vez en cuando me das una alegría.

Uno beso

Rafael Merino Isunza dijo...

Uno nunca sabe que tan trascendente puede llegar a ser para los demás con lo que hace, con su voz, con sus letras…

Leila Sand dijo...

Tienes razón Rafa, así es.

Un beso