viernes, 22 de mayo de 2009

Prince Toad


Hay veces en las que se está tan sediento, que buscando el oasis, te pierdes en yermos desiertos, y existen muchas otras veces que aún sabiendo que estás frente a un depredador, te dejas despedazar llevada por la necesidad de que alguien vuelva a tocarte el corazón.

Algunas veces incluso, necesitas de otros estímulos para soportar las soporíferas conversaciones, que sólo persiguen un único fin, e intentas parecer idiota, con el sólo propósito, de llenar sus vacías existencias aunque sólo sea por un par de noches.

A veces también te hacen sonreir y por qué no, olvidar el mundanal ruido, tal vez sea tan sólo por eso por lo que merecen la pena.

Así que quisiera dedicar esta entrada , a todos esos mierdas que vagan como esperpentos en la maraña de la red, por todas esas noches en las que me han hecho realmente sentir una verdadera mujer y, ojala que no puedan (Silvio Rodríguez) tocarme ni en canciones.

4 comentarios:

El Capitán Escarlata dijo...

Ruego a Dios, mi Señora, para que no me consideréis uno de esos individuos.

Expresiones esperpénticas varias.

Leila Sand dijo...

Capi, cómo estás, sabes que me alegro de verte y nunca podría considerarte algo tan feo.

Me voy a preparar que esta noche salimos your sister y yo, así que, ¡Sevilla tiembla!, jajajjajajaa.

Uno beso

Rafael Merino Isunza dijo...

Amiga te voy a mandar un repelente para bichos y así esos personajes ya no se te van a acercar ni van a estar jode que jode.

Leila Sand dijo...

Pues no sabes como voy a agradecerte el repelente ese, jajajajaja.

Un besote Rafa