miércoles, 6 de agosto de 2008

El hombre es un lobo entre los hombres (creo q es de T. Hobbes)


A las 8:15, el bombardero B-29, “Enola Gay”, al mando del piloto Paul W. Tibblets, lanzó sobre Hiroshima a "little boy", nombre en clave de la bomba de uranio.


El proyecto de construcción de la bomba, “Proyecto Manhatan”, se inició en 1.942; a partir del cual EEUU y Gran Bretaña tenían puesto su objetivo en la fabricación de la primera bomba atómica. Científicos, militares y técnicos trabajaron en el proyecto; el trabajo era supervisado por el director del laboratorio nuclear y artífice del proyecto R. J. Oppenheimer. Antes de que se produjera el lanzamiento sobre Hiroshima, se había experimentado el mismo y las consecuencias de la bomba, en los Álamos (Nuevo Méjico).


La bomba atómica es un reactor nuclear que no utiliza moderador y en la que se origina una reacción en cadena. Dos trozos de material radiactivo chocan entre sí mediante la explosión de dos cargas convencionales, produciéndose una reacción nuclear. Los efectos, que se expanden en círculos concéntricos, producen: quemaduras, derrumbamientos, roturas de las conducciones de gas, cristales... y usado con mayor potencia la destrucción total, como ocurrió en Hiroshima.


"...Después, pasados unos segundos, una nube de humo de 12 kms. de altura se elevó sobre el cielo, dejando entrever las terribles consecuencias derivadas de la explosión. El lugar de la explosión se había convertido en una gran bola de fuego en cuyo interno la temperatura rozaba decenas de miles de grados. Aun desde el aire la tripulación observó que a 600 km. todavía era visible la enorme nube...". Unos segundos habían bastado para que 48.000 edificios fuesen destruidos, 80.000 personas muriesen y 17.000 desapareciesen “volatilizadas”. Toda la vida existente en Hiroshima fue arrasada y destruida.


La noticia del lanzamiento fue recibida por le presidente Truman con entusiasmo y exaltación.


El día después, 7 de agosto de 1.945, Japón se dirigía a la Unión Soviética con la petición de que mediara ante EEUU. Los rusos contestaron declarando la guerra a Japón con una nueva ofensiva. El 9 de agosto, otro B 29 “el Bockscar” lanzó una bomba nuclear de plutonio sobre Nagasaki. Los efectos, aunque esta vez no fueron tan espantosos, si fueron suficientes para que Japón pidiera la rendición incondicional a los EEUU; después de 6 años y 1 día la II Guerra Mundial había terminado.


Los efectos causados por la bomba atómica fueron muchos más de los provocados el 6 de agosto; la energía liberada produjo efectos radioactivos de mucha importancia, causando lesiones de muchos tipos: cáncer, esterilidad, úlceras, leucemia...


Veinte años después de la explosión, las secuelas se dejaron sentir todavía y siguieron falleciendo supervivientes que aunque superaron los primeros efectos no fueron capaces de hacer frente a los nocivos efectos radioactivos posteriores.


¡Y nosotros nos llamamos humanos!!!!, siento una profunda vergüenza al pertenecer a ese grupo, q alguien nos perdone.


7 comentarios:

Jose Marzo dijo...

Hace poco leí en algún sitio la actualización de esa frase, decía: “El lobo es un hombre para el lobo”.

Se ha pretendido a lo largo de los años justificar la utilización de aquellas dos bombas, y algunos hablan con cierta fascinación de aquellos días, de aquella guerra, como si sólo hubiera sido una partida de ajedrez en un tablero gigante. Los peones, por supuesto, siempre son sacrificables.

Besitos

polino dijo...

¿¿¿alguien sabe lo ke la pasao ar virjiniano???si alguien lo sabe ke me lo diga

Leila Sand dijo...

Q pena!!, parece mentira como puede llegar a comportarse el ser humano.

Uno kisses

Leila Sand dijo...

Pues yo, polino, no tengo ni idea, pero vamos supongo q en cualquier momento volverá a compartir su blog con nosotros.

Jaime Garcigonzález dijo...

esta vez no volverá

Leila Sand dijo...

Jooo!! cómo que no?.

Uno kisses

Jorge dijo...

homo, lupus homini.
Efectivamente es de Thomas Hobbes