miércoles, 8 de abril de 2009

Escapando de los del CUCUS CLAN

no es tierra de grandes devociones o alardes de piedad colectiva: no tiene semanas santas a la castellana ni ostentaciones de fe a la andaluza. La geografía y la historia han diseminado por las aldeas y los valles perdidos muchas capillas diminutas, pero pocas iglesias imponentes, a excepción del Santuario de Covadonga. Su historia empieza antes de los romanos, y la cueva era ya un centro de culto y referencia antes de la cristianización: un lugar que por muchas razones lleva miles de años atrayendo a la gente.

Cerca están las famosas cuevas del Buxu, en Cardes, tiene muchas pinturas rupestres y pocos visitantes. La del Cuélebre, en Cora
ín, fue guarida de ese bicho reptilesco y mítico que como misión fundamental tiene la de vigilar tesoros y encantamientos. A veces, es el encargado de vigilar a una Xana (pequeña diosa de gran belleza que habita en zonas de aguas puras y cristalinas).

Tiene alas de murciélago, una escama impenetrable, una monstruosa cola y emite silbidos siniestros y temibles.

Es un ser insaciable, siniestro y difícil de darle muerte, pues sus escamas son muy duras y sólo es vulnerable en la garganta. Cuando envejecen a lo largo de los siglos y se endurecen sus escamas, su destino es irse al fondo del mar.

En la mañana mágica de San Juan el Cuélebre se aletarga, o pierde su poder, y es cuando pueden ser rescatadas sus prisioneras, o sus fantásticos tesoros.

Desde luego yo no sé si veré a algún cuélebre, pero más de un "cuelgue" me voy a pillar a base de sidra. Así que amigos, buenas noches, uno beso y hasta la vuelta.



NOTA: El mejor arroz con leche, del mundo mundial, se come en Asturias.

4 comentarios:

Jose Marzo dijo...

Mira por donde, querida Leila, Victor Manuel tiene una canción que se llama así, Cuélebre, en un disco suyo fantástico y añejo.

Disfruta del cambio drástico de paisaje, seguro que es muy positivo.

Kisses y más besos

Rafael Merino Isunza dijo...

Esperemos que sea un viaje mítico y no por socializar con monstruos de dura piel.

Leila Sand dijo...

Mira por donde, Sr. Marqués, me encanta volver a verte, aunque en esta ocasión sea virtual.

Conozco bien ese disco de Víctor, pero esa, es otra historia.

Marqués, que es un placer llegar y encontrarte.

Uno beso

Leila Sand dijo...

Hola Rafa, luego voy a visitarte. Incluso los monstruos de dura piel tienen latiendo un corazoncito debajo, ¿o no?, bueno...yo espero que sí.

Un saludo