sábado, 10 de julio de 2010




Es una soledad buscada intentando desesperadamente no hacer más daño. Sé que debería resignarme, y dejarme llevar por la corriente, sin embargo, no puedo evitar dejar de huir hacia delante en un último intento de aferrarme a cualquier tren.

No puedo dar marcha atrás, tengo que seguir, ya he aprendido a convivir con esta tortura que noches como esta, parecen anunciarme que algún día, en algún lugar, volverá a sonar cualquier canción.

¿Bailamos?

Dejate de cursiladas y ponte a estudiar, ¡bonita!.

tu conciencia

2 comentarios:

Rodrigo Malaventura dijo...

¿Escribiendo a las tres de la mañana, mi Señora?,... si es que hace mucho calor ¿Verdad?.

Ummmh,... Europa,... los bailes del Instituto,... bailemos.

Gestos aferrados a cualquier tren variados.

Anónimo dijo...

Capi, tú si que eres un caballero, siempre estás ahí para bailar conmigo.

Uno beso con abrazo y tó